En tiempos donde todo tipo de conexiones, digamos laborales, pachamámicas, de amor y de amistad se remiten al trato en redes sociales, la amistad de carne y hueso, esa de afectos y de piel se vuelve una necesidad. He pensado mucho en eso el último tiempo, en el valor real que le damos a una buena amistad, esa que nos entrega en reciprocidad lo mismo y más de los que nosotros le entregamos, y no puedo dejar de destacar a esta mujer amiga maravillosa, (que además escribe como los dioses, lea sus post semanales en SIEMPRE LINDAS) con la que prácticamente hemos crecido juntas, entre trabajos y travesuras de la u, borracheras varias, peleas de los pelos (ya saben lo que dicen, nadie se conoce realmente hasta que se pelea), historias de vidas, momentos fuertes, conversaciones, promesas, mil mil mil cosas. Siento que durante muchos años de mi vida, mi única constante ha sido esta bella, por lo que hoy decidí dedicarle mis palabras de amor y admiración. Porque siento que con ella no soy terapeuta, soy amiga, porque siento que con ella puedo ser yo y me conoce tan bien... ¡qué lindo eso!, cuando te vuelves tan parte de una persona que casi parece que siempre caminara contigo.
Esta es una de las cosas que más feliz me tiene dentro de todo lo que me tiene feliz hoy. Y completamente agradecida también. ¡Te quiero boby!
Pueden seguirme en tuiter @Guapita7 y en facebook eldiaenquemesalieronalas
¡Gracias por pasar por acá y leerme!


















